Según la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas ACHC, con corte a diciembre de 2025, la deuda total a las IPS llegó a $25,7 billones de pesos, lo que representa un aumento de $1,7 billones frente a junio del mismo año y una variación de 7,0%. A la vez, la concentración de cartera en mora pasó de 56% a 58,0%, con un incremento superior a 1,4 billones de pesos en las obligaciones vencidas.
Para el gremio, el dato confirma una estrechez financiera que ya impacta la operación diaria de los prestadores. La ACHC advierte que las deudas siguen creciendo.
El reporte muestra que la mayor carga de la deuda continúa concentrada en las EPS. El régimen contributivo reunió el 50,0% de la cartera total, equivalente a cerca de 12,9 billones de pesos, mientras el régimen subsidiado representó el 27,6%, con alrededor de 7,1 billones. En tercer lugar apareció la categoría Estado, con el 7,3% del total y un saldo cercano a 1,9 billones de pesos.
Dentro del régimen contributivo, más de 11,8 billones de pesos correspondieron a 12 EPS en operación, mientras cerca de 1 billón quedó asociado a 17 EPS liquidadas o que solicitaron retiro voluntario. En este grupo, las cuatro principales deudoras por monto total fueron Nueva EPS, Sanitas, Famisanar y Coosalud, con una deuda conjunta cercana a 9,3 billones de pesos y una cartera en mora superior a 5,6 billones.
El estudio también hizo una precisión relevante sobre el comportamiento de algunas EPS activas del contributivo. Fundación Salud Mía, Sura y Aliansalud registraron concentraciones de cartera en mora de 19,5%, 24,6% y 26,8%, respectivamente, niveles inferiores a los observados en otras entidades que continúan operando.
En el régimen subsidiado, más de 6,2 billones de pesos correspondieron a 17 EPS activas, y el 12,4% restante, cerca de 880 mil millones, quedó en cabeza de 32 entidades liquidadas. Las cuatro principales deudoras por monto total fueron Nueva EPS, Savia Salud, Emssanar y Coosalud, con una cartera acumulada superior a 4,0 billones de pesos. A su vez, Anas Wayuu, con 26,1%, y EPS Familiar de Colombia, con 31,1%, reportaron las menores concentraciones de cartera en mora dentro de este grupo.
Según el informe la ADRES adeuda más de 612 mil millones de pesos, le siguen los entes territoriales, que adeudan cerca de 610 mil millones de pesos. El extinto FOSYGA conservó obligaciones por más de 64 mil millones.
El informe desagregó la deuda de otros actores del sistema y se determinó que las aseguradoras concentraron el 2,5% del total, las empresas de planes complementarios y medicina prepagada el 1,7%, y las aseguradoras de riesgos laborales el 0,4%. En el caso de las aseguradoras, el monto superó los 648 mil millones de pesos.
Dentro de esa bolsa, el 57,0% correspondió al Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito SOAT, mientras el 43,0% restante se atribuyó a otros ramos. La deuda asociada al SOAT llegó a más de 369 mil millones de pesos y, además, presentó una concentración de cartera morosa de 64,1%, uno de los indicadores de vencimiento más altos reportados por el estudio.
El informe deja ver que la dificultad de flujo no está concentrada en un solo segmento, sino que atraviesa a EPS activas, entidades liquidadas, organismos estatales y aseguradores.
Las principales deudoras y las EPS intervenidas concentran la mora
De otro lado, la ACHC volvió a ubicar a la Nueva EPS como la principal deudora por cartera en mora en ambos regímenes. La entidad registró una cartera vencida de 4,9 billones de pesos y una deuda total de 7,3b billones.
El grupo de los diez principales deudores quedó conformado por Nueva EPS, Coosalud, Sanitas, Savia Salud, Emssanar, Medimás, Famisanar, FOSYGA y ADRES, Asmet Salud y Coomeva. En conjunto, estas entidades acumularon una deuda total superior a 15,2 billones de pesos y una cartera morosa cercana a 9,7 billones.
A su vez, la ACHC advirtió que las EPS liquidadas seguían acumulando deudas por más de 1,9 billones de pesos a diciembre de 2025. En el régimen contributivo las principales deudoras liquidadas fueron Medimás, Coomeva, Cafesalud, Saludcoop, Salud Vida y Cruz Blanca. En el subsidiado aparecieron Comfamiliar Huila, Medimás, Comparta, Ecoopsos, Emdisalud y Convida.
A esa presión se sumó el comportamiento de las 10 EPS intervenidas y en vigilancia especial, que en conjunto adeudaron más de 12,6 billones de pesos. Además, estas entidades acumularon una cartera mayor a 60 días de más de 8,2 billones de pesos, con una concentración de mora de 65,6%. Si se contrasta ese dato con el total de la cartera en mora de todas las EPS operando, superior a 10,4 billones de pesos, se observa que este grupo concentró el 79,5% del total vencido.
Frente a este panorama, la ACHC sostuvo que el estudio es un reflejo fiel de la falta de liquidez con la que están operando las instituciones prestadoras de servicios de salud. El gremio afirmó que ha insistido en la necesidad de atender con urgencia y prioridad las dificultades de flujo de recursos hacia los prestadores, especialmente desde las EPS intervenidas, que hoy encabezan la lista de principales deudoras.
Juan Carlos Giraldo Valencia, director general de la ACHC, afirmó “Hemos requerido en innumerables ocasiones, decisiones como la capitalización de estas entidades, incremento del porcentaje del giro directo, creación de un Fondo de Garantías y la aplicación estricta de normas como la Circular 015 que prohíbe la concentración de pagos en entidades de integración vertical, para poder afrontar la difícil coyuntura y aliviar la asfixia de los prestadores, mientras avanzamos en la obligación inaplazable que tenemos como sector, de replantear el funcionamiento estructural del sistema actual”.
El gremio también añadió que esta estrechez económica obliga a no perder de vista que las IPS necesitan liquidez para pagar salarios, cumplir con proveedores, renovar tecnología y mantener su operación en condiciones óptimas.
Los estados financieros de las instituciones prestadoras con corte a diciembre de 2025, publicados recientemente por la Supersalud, muestran que casi el 50% del activo de las IPS está representado en cuentas por cobrar.
Con ese panorama, el cierre de 2025 dejó una advertencia contundente para el sistema de salud. La deuda con los prestadores aumentó, la cartera vencida ganó participación y las EPS intervenidas profundizaron su peso dentro del problema.





