El artículo publicado este mes se suma a un creciente cuerpo de investigaciones sobre la suplementación con vitamina D y las enfermedades cardíacas.
Hallazgos principales
Los investigadores descubrieron que los adultos que habían sobrevivido a un ataque cardíaco y que tomaron dosis específicas de vitamina D redujeron su riesgo de sufrir otro ataque en más de la mitad, en comparación con quienes no recibieron esa suplementación.
El estudio, realizado por Intermountain Health (Utah), encontró un 52 % menos de riesgo de un nuevo ataque cardíaco en personas que recibieron “dosis personalizadas de suplementos de vitamina D” para alcanzar niveles de 40 nanogramos por mililitro durante aproximadamente cuatro años, según un comunicado de la American Heart Association (AHA).
Esto se comparó con quienes no recibieron manejo de sus niveles de vitamina D.
Detalles del estudio
- Más del 85 % de los participantes tenían niveles iniciales por debajo del umbral.
- Casi el 52 % del grupo tratado necesitó más de 5.000 UI diarias de vitamina D para alcanzar los niveles sanguíneos deseados.
- Esa dosis es unas seis veces mayor que la recomendación diaria de la FDA (800 UI).
- Los investigadores midieron los niveles al inicio, hicieron seguimiento y ajustaron las dosis para mantenerlos entre 40 y 80 nanogramos por mililitro.
Heidi T. May, de Intermountain Health, explicó que estudios previos daban la misma dosis a todos los participantes sin verificar sus niveles sanguíneos, lo que limitaba los resultados.
Seguridad y resultados
El estudio utilizó vitamina D3, la forma más común en suplementos. Los investigadores informaron que no observaron efectos adversos incluso con dosis altas y que la reducción del riesgo fue significativa.
El trabajo se presentó en las Scientific Sessions 2025 de la AHA en Nueva Orleans. Se incluyeron 630 adultos con síndrome coronario agudo, tratados entre abril de 2017 y mayo de 2023, con un seguimiento promedio de 4,2 años. Durante ese tiempo se registraron 107 eventos cardíacos mayores (infarto, accidente cerebrovascular, insuficiencia cardíaca con hospitalización o muerte).
Contexto más amplio
El artículo señala que este hallazgo se suma a investigaciones previas:
- Un estudio del año pasado mostró que la vitamina D no redujo el riesgo de paro cardíaco en adultos mayores.
- Otro, publicado en el British Medical Journal, sí encontró una asociación entre suplementos y menor incidencia de eventos cardíacos en mayores de 60 años.
Fuentes de vitamina D
Además de los suplementos, la vitamina D se obtiene de:
- Alimentos ricos: yema de huevo, pescado graso, aceite de hígado de pescado, queso.
- Alimentos fortificados: cereales, jugo de naranja, leche.
- Exposición solar, que activa la vitamina D en la piel.
Conclusión
Los autores sugieren que estos resultados podrían llevar a los médicos a enfocarse más en pruebas de sangre y dosis personalizadas para pacientes que ya han tenido un ataque cardíaco. Intermountain Health recomienda que quienes padecen enfermedades cardíacas hablen con sus médicos sobre la posibilidad de un manejo dirigido de la vitamina D.





